Novena de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida

Hagamos juntos la Novena a Nuestra Señora de Aparecida, una hermosa novena para recibir las bendiciones de la patrona de Brasil, que pueden hacer en casa con su familia y amigos o en su comunidad.

Conozca a continuación, de manera sencilla, cómo hacer la Novena de Nuestra Señora de Aparecida, aprenda a continuación las oraciones que la componen.

Novena de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida

Oraciones diarias de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Oración de Apertura de la Novena de Nuestra Señora de Aparecida

Dios mío, ven en mi ayuda. Señor, date prisa en ayudarme.

✝️ Oración por todos los días de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como la madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os trató, me enseñó cuáles son los honores y la veneración que debo daros; digna, os ruego, de recibir a los que os consagro en esta novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois madre de misericordia, y por este título no podéis evitar ser tiernos ante mis mis miserias; sois, después de Jesucristo, toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros.

Hazme digna de ser llamada tu hija, para poder decirte con confianza: ¡Muestra que eres nuestra madre!

JACULATORIO

Esta aspiración debe hacerse al final de todos los días de la Novena.

Señora Aparecida, milagrosa Patrona, ¡sea nuestra guía en esta carrera mortal!
Oh Virgen Aparecida, tabernáculo del Redentor, de ahí tu poder y valor para el alma desmayada.

Oh Virgen Aparecida, norte fiel y seguro, obtenga para nosotros gracias en la vida, favorézcanos en la muerte!

  • Oración 1 Padre Nuestro
  • Rezar 1 avena
  • Orando 1 Gloria al Padre

✝️ Primer día de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Aquí estoy a tus santísimos pies, oh Virgen Inmaculada! Me regocijo mucho con ustedes, porque desde la eternidad han sido elegidos Madre del Verbo Eterno y preservados de la culpa original.

Bendigo y doy gracias a la Santísima Trinidad, que os ha enriquecido con este privilegio en vuestra Concepción, y os rogamos humildemente que me concedáis la gracia de superar los tristes efectos que el pecado ha producido en mí.

Ah, Señor, haz que los venza y que nunca deje de amar a mi Dios.

✝️ Segunda Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Tercera Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Cuarta Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Quinta Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Sexta Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Oh estrella resplandeciente de pureza, la Inmaculada Concepción causaría una inmensa alegría a todos los ángeles del paraíso.

Agradezco y bendigo a la Santísima Trinidad, que os ha enriquecido con un privilegio tan hermoso. Ah, Señora, concédeme que algún día participe de este gozo y que pueda, en compañía de los ángeles, alabarte y bendecirte eternamente.

✝️ Séptima Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Octava Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!

✝️ Novena Jornada de la Novena de Nuestra Señora Aparecida

Os saludo humildemente como Madre de mi Salvador, que con la estima, el respeto y la sumisión con que os ha tratado, me ha enseñado cuáles son los honores y la veneración que debo rendiros; dignaros, os lo ruego, a recibir a los que os consagro en esta Novena.

Vosotros sois el refugio seguro de los pecadores penitentes, y por eso tengo razón para dirigirme a vosotros; sois la Madre de la misericordia, y por este título no podéis dejar de conmoveros por mis miserias; seguís a Jesucristo con toda mi esperanza, y por esta razón no podéis dejar de reconocer la tierna confianza que tengo en vosotros; hacedme merecedora de llamar a vuestro hijo, para que os diga con confianza: ¡demuestra que sois nuestra Madre!