Oración y Novena a Nuestra Señora de las Gracias

Nuestra Señora de la Gracia es llamada así por dos razones: la milagrosa y verdadera aparición de una joven llamada Catalina y porque fue elegida por Dios (llena de gracia) para llevar al Niño Jesús en su vientre.

Así, Nuestra Señora de las Gracias es uno de los títulos de la Santa María, Madre de Dios.

El 27 de noviembre se celebra el Día de Nuestra Señora de las Gracias, donde todos los fieles tienen la oportunidad de mostrar su gratitud por el amor de nuestra Madre, la misma Madre que acogió a Jesucristo, y que cuida de todos con tanto amor y devoción.

Oración y Novena a Nuestra Señora de las Gracias

✝️ Oracion a Nuestra Señora de las Gracias

“Recuerda, oh Virgen María purísima, el poder ilimitado que tu Divino Hijo te dio sobre su adorable corazón. Lleno de confianza en su intercesión, vengo a implorar su ayuda.

Tenéis en vuestras manos la fuente de todas las gracias que brotan del corazón más amoroso de Jesucristo; abridla a mi favor, concediéndome la gracia que os pido ardientemente.

No quiero ser la única rechazada por ti, tú eres mi Madre, eres la soberana del corazón de tu Divino Hijo.

Sí, oh Virgen Santa, no olvides los dolores de esta tierra; pon una mirada dispuesta a los que sufren, a los que no dejan de probar el cáliz de la amargura de la vida.

Tengan piedad de los que se aman y que están separados por la discordia, la enfermedad, el encarcelamiento, el exilio o la muerte. ¡Tened piedad de los que lloran, de los que piden limosna, y dad a todos consuelo, esperanza y paz!

Por lo tanto, atiende mi humilde súplica y obtén para mí las gracias que ahora te pido fervientemente a través de tu santa Medalla Milagrosa!

¡Amén!”

✝️ Oración Pidiendo Intercesión

“Oh Virgen Inmaculada Madre de Dios y Madre nuestra, al contemplarte con los brazos abiertos, derramando gracias sobre quienes te piden, llenos de confianza en tu poderosa intercesión, manifestada innumerables veces por la Medalla Milagrosa, al tiempo que reconocemos nuestra indignidad por nuestras innumerables faltas, nos rodeamos de tus pies para exponerte, durante esta oración, nuestras necesidades más apremiantes (momento de silencio y de petición de la gracia deseada).

Concede entonces, oh Virgen de la Medalla Milagrosa, este favor que te pedimos con confianza, para la mayor Gloria de Dios, el engrandecimiento de tu nombre y el bien de nuestras almas.

Y para servir mejor a tu Divino Hijo, inspíranos un profundo odio al pecado y danos el coraje de afirmarnos siempre como verdaderos cristianos. Amén – (Reza 3 Avemarías) – Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti”.

✝️ Novena de Nuestra Señora de las Gracias

Oración de apertura

“Señor mío, Jesucristo, verdadero Dios y Hombre, mi Creador y Redentor, porque eres el más bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas, y porque te amo y te aprecio, me pesa, Señor, por haberte ofendido y me pesa también por haber perdido el Cielo y merecido el infierno.

Me propongo firmemente, con la ayuda de tu divina gracia y por la poderosa intercesión de tu santísima Madre, enmendarme y no volver a ofenderte nunca más. Espero lograr el perdón de mis faltas, a través de su infinita misericordia. Amén”

Oración final

“Santísima Virgen, reconozco y confieso tu Santa e Inmaculada Concepción, pura y sin mancha. Oh Virgen María purísima, por tu Inmaculada Concepción y gloriosa prerrogativa de Madre de Dios, obtenme de tu amado Hijo la humildad, la caridad, la obediencia, la castidad, la santa pureza de corazón, cuerpo y espíritu; obtenme la perseverancia en la práctica del bien, la vida santa, la buena muerte y la gracia de (se pide una gracia) que pido con toda confianza. Amén”.

Día uno

“Contemplemos a la Virgen Inmaculada en su primera aparición a Santa Catalina Labouré. La piadosa novicia, guiada por su Ángel de la Guarda, es presentada a la Dama Inmaculada.

Consideremos su inefable alegría. También seremos felices como Santa Catalina si trabajamos ardientemente en nuestra santificación. Disfrutaremos de las delicias del Paraíso si nos privamos de los placeres terrenales”.

Día dos

“Contemplemos a María llorando por las calamidades que vendrían sobre el mundo, pensando que el corazón de su Hijo sería ultrajado en la cruz, despreciado y sus hijos favoritos perseguidos. Confiemos en la Virgen compasiva y compartamos también el fruto de sus lágrimas”.

Tercer día

“Contemplemos a Nuestra Madre Inmaculada, diciendo a Santa Catalina en sus apariciones: “Yo mismo estaré con vosotros: no os perderé de vista y os concederé abundantes gracias”. Sé para mí, Virgen Inmaculada, el escudo y la defensa en cada necesidad”.

Cuarto día

“Cuando Santa Catalina Labouré estaba en oración, el 27 de noviembre de 1830, la más bella Virgen María se le apareció, aplastando la cabeza de la serpiente infernal. En esta aparición vemos su inmenso deseo de protegernos siempre contra el enemigo de nuestra salvación. Invocemos a la Madre Inmaculada con confianza y amor”.

Día cinco

“Contemplemos, hoy, a María deshaciendo de sus manos rayos de luz. “Estos rayos, dijo, son la figura de las gracias “que derramo sobre todos los que las piden y los que traen mi medalla con fe. ¡No desperdiciemos tantas gracias! Oremos con fervor, humildad y perseverancia, porque María Inmaculada nos alcanzará”.

Sexto día

“Contemplemos a María apareciéndose a Santa Catalina, radiante de luz, llena de bondad, rodeada de estrellas, con una medalla acuñada y prometiendo muchas gracias a todos los que la traigan con devoción y amor. Guardemos la Santa Medalla con fervor, porque, como un escudo, nos protegerá de los peligros”.

Séptimo día

“Oh Virgen Milagrosa, Reina Inmaculada, sé mi abogada, mi refugio y asilo en esta tierra, mi consuelo en las penas y aflicciones, mi fortaleza y abogada en la hora de la muerte.”

Octavo día

“Oh Virgen Inmaculada de la Medalla Milagrosa, haz que estos rayos luminosos que irradian tus manos virgenes iluminen mi inteligencia para conocer mejor el bien y abrir mi corazón, viviendo sentimientos de fe, esperanza y caridad”.

Noveno día

“Oh Madre Inmaculada, haz que la cruz de tu Medalla brille siempre ante mis ojos, suaviza las plumas de la vida presente y llévame a la vida eterna.

📖 Historia de Nuestra Señora de las Gracias

De hecho, la historia de Nuestra Señora de las Gracias corresponde a tiempos anteriores a la creación de la humanidad, donde Dios, planeando el nacimiento de su Hijo Jesús, eligió la energía más maternal y pura que llevaría al niño en su vientre.

En el momento en que el Señor pensó en Jesucristo, también analizó inmediatamente una madre humana para generarlo, y así creó a María. Una mujer honesta, que poseía toda la delicadeza de una flor, pero que sería fuerte como los vientos del cielo.

Dios la creó pensando en una representante de todas las mujeres y para que fuera la reina de la tierra. Así, cuando uno piensa en la madre de Jesús, la expresión “llena de gracias” – llena del amor de Dios – ya viene.

Cuando estuvo en la tierra, el Ángel Gabriel se anunció a María guiándola para que fuera la Madre de Jesús y luego, con su comprensión, se convirtió en la portadora de toda la gracia que toda la humanidad podía recibir. Y fue desde su fe y devoción que trajo la salvación a tanta gente.

📖 El origen del título “Nuestra Señora de las Gracias

María siempre ha sido conocida como la portadora de gracias, pero el título en particular tenía un origen diferente. El 27 de noviembre de 1830 se le apareció a Catalina Labouré, revelándose a la joven como “Nuestra Señora de las Gracias“.

Y no fue sólo la aparición, le dio una visión muy especial. Catalina nos dice que María era una dama de mediana estatura y tenía uno de los rostros más hermosos que había visto, llevaba un vestido y un velo azul sobre su cabeza.

En medio de tanta inexplicable emoción, la muchacha comprendió que María quería ser vista por todos con los principales iconos, como: su túnica, su capa, su corona, la serpiente vencida, el mundo y sobre todo los rayos que representaban las gracias.

Catarina también informa haber escuchado una voz que le habló de las representaciones de estos símbolos, explicando lo que era cada uno y lo importante que es la imagen.

Después de eso, según la chica, María completó diciendo:

“Envíe, haga que se acuñe una medalla para este modelo. La gente que lo traiga, con devoción, recibirá muchas gracias”

Y así es también como surgió la medalla milagrosa, también conocida como la “Medalla de Nuestra Señora de las Gracias“. Este objeto llenó a todos de fe y devoción y cada día se cumple la promesa que María hizo sobre la medalla.

Todos los que los usaron con amor recibieron las gracias que deseaban de corazón. La mayoría de los relatos, considerados verdaderos milagros son para aquellos que estaban enfermos, después de pedir con fe la curación y llevar la medalla, fueron curados.

📖 Representaciones de Nuestra Señora de las Gracias

La túnica

Pureza y rectitud.

Cinturón azul

Representa el cielo, la pureza, la santidad, la devoción y la misericordia

El manto azul

Significa que María es un ser humano, pero está en el cielo e intercesiones.

La corona

Significa que María es la Reina del cielo y de la tierra.

Los rayos

Las gracias solicitadas o realizadas.

Recordamos que no es sólo a través de las medallas que se consiguen las oraciones, sino a través de todas las peticiones hechas con fe y devoción. Porque María nunca dejará a ninguno de sus hijos indefensos.

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